EL HONOR AL TRAJE DE CHARRO, POR ROMARICO CASTRO

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  • Portar el traje de Charro.
  • Pues representa a la patria, no anuncia ropa casual.
    El traje de charro es, como emblema nacional,
    no es un traje de botarga, ni disfraz de carnaval.
    El traje evolucionó fue producto de los tiempos,
    en los arrieros harapos y en chinacos trajes bellos.
    El pantalón del chinaco se abotonaba a los lados,
    con botonadura en plata, por eso eran los plateados.
    Al vestir de los chinacos, le dieron un toque imperial,
    Cuando un Príncipe vino de un castillo es Miramar,
    Maximiliano de Habsburgo del traje es reformador,
    por eso el atuendo charro, es traje de emperador.
    El atuendo charro cumple, un estricto reglamento,
    pues guarda una tradición, no es capricho del momento.
    Varias clasificaciones, el reglamento contempla,
    de gala, de media gala, de faena si es de brega,
    y en ocasión especial, traje negro de etiqueta.
    El traje negro es social, no debe usarse a caballo,
  • solo en un caso especial, si es evento de un buen charro.
    Botonadura muy fina, de preferencia discreta,
    muy recargada y pesada, hasta lo fino acorrienta.
    Las mancuernas de oro o plata, no es nomás salir del paso.
    El cinturón y el botín, de charol de ante o de raso.
    El sombrero solo en fieltro, galón francés o bordados
    y no les pueden faltar, chapetones de ambos lados.
    Lorenzana en pelo fino, de castor, conejo o liebre,
    la toquilla en canutillo, con chaquiras y ribete.
    Deben ser de muy buen gusto, los galones o bordados,
    estilos Puebla o San Luis, por ser los más moderados.
    En forma de mariposa, debe estar bien hecho el moño,
    pañuelo en la bolsa al frente, con ceñidor al costado,
    haciendo juego los tres, y el color debe ser blanco.
    El traje que es de gran gala, es elegante y costoso,
    no es para el charro que en gastos, le gusta ser cuidadoso.
    Lo mismo hay gala en charreada, que en un desfile pomposo.
    Si el charro viste de gala y nada deja al azar,
    de gamuza y terciopelo, oro, plata y alamar.
  • El traje de media gala, es para el charro empeñoso,
    que viste ortodoxamente, pero que es más cuidadoso,
    con tres mancuernas tan sólo, hace al traje muy vistoso,
    o con greca de tres golpes, ¡qué arte tan primoroso!
    Cuando el charro va a lazar, o a jinetear a la greña,
    el pantalón es de jerga, con camisa pachuqueña.
    El cuello en la pachuqueña, lleva puestos dos tarugos,
    que no se ofenda ninguno, son dos botones seguros.
    El pantalón puede ser; liso, con aletón o grequeado,
    y si el bolsillo lo da, aunque quede desfalcado,
    en casimir popotillo, con gamuza de venado,
    la greca según el gusto, hermoso el cachiruleado.
    Nunca al charro han de faltar, botín, corbata y sombrero,
    rebozo en moño tradicional o también vale el moderno.
    El botín puede evitar, que estribo quede atorado,
    puede salvarle la vida e impide ser arrastrado.
    El cinturón tiene estilos, como el firmamento estrellas,
    bordados, lisos o chumeteados, con una o con dos hebillas.
    • or don divino, cuida imagen y presencia,
      lo mismo en la escaramuza, que en coronación de reina.
      Si a caballo va a montar, cuida el mínimo detalle,
      revisa todo su ajuar, que nada le falte o falle.
    • Si en la escaramuza actúa, lo más propio es de Adelita,
      también el traje de charra, la hace verse muy bonita.
      Si el evento es por la tarde, de noche o por las mañanas,
      las damas charras se visten, de bellas chinas poblanas.
      Para evento de postín, traje negro de etiqueta,
      con oro y plata bordados, botonadura completa.
      Esta exigencia al vestir, no es solo por la apariencia,
      es proteger un legado, que nos viene por herencia.
      El que de charro se vista, se obliga a ser caballero,
      no es traje de mamarracho, ni borracho patriotero.
      Si los charros no cuidamos, con gran pasión y con celo,
      la imagen del traje charro, pronto caerá por el suelo.
      Honra siempre al traje charro, desde el botín al sombrero,
      igual si vas de faena, o de gala en plata y cuero.
      En un mundo tan global y de influencias culturales,
      vestir de charro preserva, los valores nacionales.
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