CHARRERIA MI DEPORTE NACIONAL /AUTOR ROMARICO CASTRO

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  • En tiempos de Don Porfirio, la hacienda vio su esplendor,
    y las faenas de charros, se volvieron lo mejor.
    Después se vino la guerra, estalló revolución,
    las haciendas casi mueren, se volvieron paredón.
    Los hacendados y charros, se fueron a las ciudades,
    pero añoraban faenas, entre campos y breñales.
    Para seguir traveseando, formaron asociaciones,
    y practicar su pasión, con muchas complicaciones.
    La primera agrupación, se formó en Guadalajara,
    y en México La Nacional, se convirtió en la decana.
    Luego le siguió San Luis, Toluca, Puebla y Morelia,
    también se formó Pachuca, se hicieron docena y media.
    Y así se fueron formando muchas más asociaciones,
    lo mismo en las capitales, que en distintas poblaciones.
    La charrería en la ciudad, se convirtió en un deporte,
    y se hicieron las charreadas, con bandera y estandarte.
    La charreada se iniciaba con la marcha Zacatecas,
    desfilaban los equipos y el público los animaba, con sus porras, con
    cencerros y tronando las matracas.
    La charreada eran faenas, a las que regía la suerte,
    desde cala de caballo, hasta el paso de la muerte.
    Y al terminar la charreada, gritaban sobrino y tío,
    “con esa china yo bailo, el jarabe tapatío”.
    Ya después de los bailables, empezaban los convivios,
    tenían dispuesta comida, las familias de los socios.
    Luego de frijoles charros y de disfrutar el queso,
    agradecía el invitado y con gusto anunciaba, la charreada de regreso.
  • A principios de los treinta, el ingeniero Pascual,
    al traje charro nombraba, “el atuendo nacional.”
    Por presidencial decreto, se estableció el día del charro,
    fue el 14 de Septiembre, para festejarlo en grande,
    con charreadas, con desfiles, con cazuelas y con jarro
    El 16 de Diciembre, del 33 en mención,
    para unificar criterios, que evitara desunión,
    y regular competencias, surgió la Federación.
    Para poder competir, se escribieron reglamentos,
    se establecieron las normas y se construyeron lienzos.
    En la Puebla de los Ángeles y el mero 5 de Mayo,
    Maximino inauguró, con talavera y con barro,
    una belleza de lienzo, la hermosa “Plaza del Charro”.
    El hermano presidente y en plena guerra mundial,
    a la charrería nombraba, el deporte nacional.
    Del ejército es reserva y por el mismo conflicto,
    todo charro mexicano, sin haber sido conscripto.
    Desde hace ya mucho tiempo, en desfiles importantes,
    los charros siempre desfilan, después de milicia y tanques.
    Para conocerse entre charros y para crear nuevos nexos,
    la Federación pensó, que era bueno hacer congresos.
    La Regional de la Villa, del Distrito Federal,
    en el año del 46, primer campeón nacional.
    Otro equipo muy famoso, era de unos bigotones,
    fueron Charros de Jalisco, luego los multicampeones.
    Los Becerril en Naucalpan, ya hasta habían perdido cuentas,
    de tantas veces campeones, al iniciar los sesentas.
  • Otros charros de leyenda, en la tierra del buen cuero,
    los Regionales de León, de los Hermanos Pedrero.
    Capilla de Guadalupe, firmes a paso de tranco,
    de los Altos de Jalisco, los famosos güeros Franco.
    Además de los congresos, había fiestas importantes,
    la feria de Enero en León.
    y en Abril Aguascalientes.
    En Puebla el 5 de Mayo y en Junio la Nacional,
    ahora en Constituyentes.
    En los Charros de Jalisco el 14 de Septiembre,
    y en Regional de la Villa, su aniversario en Noviembre.
    Un Padre dicharachero, muy bueno en la locución,
    cambiaba el juego en Barajas, por charrería y devoción.
    Como en la tilma a Juan Diego, brotan rosas de Castilla,
    el Trofeo Guadalupano, se originaba en La Villa.
    En los Charros de la Viga, estando Ramón Pandal,
    el Charro Completo se hacía, competencia nacional.
    La mujer en un principio, casi no participaba,
    era solo cosa de hombres, las faenas de charreada.
    Lo mismo era con los niños, solo contaban mayores,
    no se les tomaba en cuenta, ni formaban profesores.
    Como a niños en la feria, montan en un carrusel,
    niñas y niños mostraban, su dominio del corcel.
    En la Nacional de Charros “El Carrusel Infantil”,
    daba paso a “Escaramuza”, primer grupo femenil.
    Como al músico y poeta, que necesitan sus musas,
    a la charreada hacían falta, las bellas escaramuzas.
    La charrería sin futuro, no podía permanecer,
    había que incluir a niños, para verla florecer.
  • La charrería ante los cambios, no podía ya ser como era,
    en un mundo tan global, se rompen muro y frontera.
    Del otro lado del Bravo, también se hace charrería,
    hay charros y escaramuzas, que la practican hoy día.
    Aunque somos dos países, lo charro convierte en uno,
    nos unen las tradiciones, no importa que pongan muro.
    La charrería por la UNESCO, es hoy hasta patrimonio,
    porque se heredan valores, que vienen del matrimonio.
    Hoy continúa nuestra historia, en un mundo tan global,
    la charrería sigue viva, mi deporte nacional.
    REGISTRO PÚBLICO DEL DERECHO DE AUTOR
    INDAUTOR 03-2017-0706102358800-

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